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Saturday, April 9, 2011

Los lentes que ya no son

Tengo unos 15 días sin usar lentes, de armazón, aéreos. Esos que los últimos 3 años habitaron mi cara y me permitieron ver lo que sin ellos no era más que formas de contornos dudosos y poca luz. Los busqué por meses, al encontrarlos en aquel puesto de tianguis tuvimos un momento, fue amor a primera vista, los tomé, me los puse y supe que eran mios. Una joya encontrarlos a buen precio. Entonces ya manejaba la búsqueda de optometrista y armazón quisquillosa. De excelente calidad pero de precio corto. El armazón de la forma, textura y colores exactamente como los hubiera imaginado (y que fueran baratos, claro). Luego de 8 años, de juventud conciente y responsable, de usar lentes, había perfeccionado el arte del bueno-bonito-barato, así conseguí mis, ahora, últimos lentes.

Cualquier cambio milimétrico en la cara se hace evidente para uno mismo y para los demás. Cuando uno cambia de lentes cambia de cara, hay que acostumbrarse a ser otro, el de los nuevos lentes, así igual se tienen que acostumbrar los demás, al nuevo uno. Cuando uno usa los lentes desde que se levanta de la cama, el público en general no puede imaginarle sin ellos. Cuando yo me quitaba los lentes, la gente me decía siempre que "me veía rara", claro, sin "un pedazo" de la cara era otra persona. Yo nunca me vi rara sin lentes. Sin ellos, a un par de centímetros del espejo, me veía yo, con lentes, era yo-con-lentes. Me han dicho los que se han operado con láser que se sentían desnudos sin sus lentes, incluso hay quien lleva unos sin graduación para no sentirse "solo".

Tal vez será porque empecé a usarlos "muy vieja", tal vez será que desde el primer día esperé el momento de la operación que, imaginé en un par de años, con láser y listo. Diez años después estoy a unos días de dejar de usar lentes totalmente (por que los llevaré por dentro, para siempre). El ojo izquierdo que aún no me operan ha llevado un lente de contacto desechable los últimos días, lo que me ha dado casi la vista total que tendré, que todos deberíamos tener y que todos merecemos.

He tenido que recordarme concientemente que lo tengo ahí y que tengo que quitarlo antes de dormir. Me molesta y no lo quiero mucho, pero ese lente es la gloria para mis 10 dioptrías izquierdas. Por momentos me olvido que llevo ese gelecillo transparente y del interno que no se siente ni se mueve, pues si no fueran por las alarmas de las gotas, seguro que me olvidaría.

Lo que no se me olvida todavía es "asomarme" por encima de los armazones para ver borroso, creo que lo hacía para recordar que sin los lentes "no había nada". Todavía no se me olvida levantarme los lentes cuando se me caen caían. El gesto inconciente de la mano que responde a la sensación entre el lagrimal y  la nariz, la sensación de que los lentes caen por ahí, sobre todo al mirar para abajo. La respuesta mecánica del brazo estirado buscando a tientas los lentes al irme a dormir, al despertar, después de secarme la cara, de ponerme las gotas, de tantas cosas.

A pesar de todo eso, no los extraño. El día siguiente de la operación, que me los puse de nuevo los odié tanto o más como el primer día, hace 15 años que usé los primeros. Además de que no veía bien por la lejanía de la mica con respecto a mi ojo (de ahí la necesidad del lente de contacto provisional), el armazón del que me enamoré un día, al que todos considerarán parte de mi cara y que ha dejado sus huellas en mi nariz, me pareció una pared entera sobre la cara.

Todavía se me caen los lentes que ya no ocupo, pero no, no los extraño ni un poquito.

Thursday, April 7, 2011

Los batas blancas con y sin pantalón-zapato blanco

La importancia de ver. Edición post operatoria 2



Han pasado más de 5 meses desde la primera vez que fui al Hospital. Ayer fui a que el Dr. V me quitara los puntos de la primera cirugía y me di cuenta que ya me siento "como en casa". He visto a las mismas personas tantas veces que ya me resultan familiares. La incomodidad del principio se fue y ahora, incluso, disfruto estar ahí.

Los doctores (o médicos, como parece ser el término correcto) son muchos, la mayoría jóvenes y amables. Con sus particularidades, comparten ciertos "modos", caminan apurados pero tranquilos, hablan con los pacientes claramente. Todos de bata blanca sobre sus ropas, están en más de una cosa al mismo tiempo y pocas veces recorren los pasillos en parejas o en grupo. Están muy ocupados.

Hay otros personajes de bata blanca que caminan por el Hospital casi como si lo supieran todo, con altivez, como si fuera de ellos.  Estos personajes, a diferencia de los médicos, nunca olvidan su bata ni la actitud "rompe-madres". Usan pantalones y zapatos blancos, en sus caras se revela lo último de la adolescencia. Van en grupos grandes y pasan periodos considerables de tiempo en un solo lugar. Son los estudiantes de medicina.

Viéndolos hoy en la cafetería, con sus mochilas y sus pantalones blancos casi posando para la gloria, sentí ternura. De esa que es un poco de empatía con una ligera sonrisa y un movimiento de cabeza "diciendo no". Ese gesto que los adultos tienen para las juventudes, cuando no les desaprueban, esos adultos que son los tíos buena onda o los hermanos mayores.

Los estudiantes de medicina me recordaron un poco a mi temprana estudiante de antropología. Esos tiempos en que "teníamos preocupaciones" como cambiar el mundo académico, social, en general, aquí y ahora para siempre y seríamos todos, exitosos pensadores a sueldo con viáticos generosos y casas de campo en donde escribir nuestros libros. Cuando sabíamos, sin dudar, que no estábamos equivocados y que lo sabíamos todo. Esos primeros años de estudiante que se convierten en los últimos en los que te das cuenta que sabes menos y que seguramente estabas equivocado, pero de lo que se trata es de aprender (haciendo, creo yo), cuando sabes por cierto que los lugares de pensador a sueldo están ocupados y que tienes que hacer otra cosa, o esperar a que se desocupen los cubículos.Médi

El que no es observador confundirá a los estudiantes con los doctores y seguramente les llama "Doctor, dónde es blabla?" y ellos, inflan el ego vestido totalmente de blanco y responden con un poquito de prepotencia, esa que, al parecer, se les pierde entre guardia y develo en alguno de los muchos años que les falta para poder quitarse los zapatos y pantalones blancos y poder usar los del color que quieran.


Friday, March 25, 2011

La importancia de VER, edición POST-OPERATORIA 1

Hace 3 días que el Dr. V me operó. El día empezó muy temprano consiguiendo un electro y esperando. Para las 9am ya estaba con un punto morado dibujado arriba de la ceja derecha esperando en la Sala 5 a que me llamaran para entrar al quirófano. La espera parecía no acabarse y como ya tenía gotas que dilataban mi pupila, mantenía los ojos cerrados. La sala estaba llena de personas que serían operadas de glaucoma o cataratas.

Algunas horas después me llamaron, todavía siento los nervios de acordarme cuando me llevaron en silla de ruedas a la camilla y de ahí al quirófano. Con la pupila derecha dilatada y sin mis lentes, no veía más que formas borrosas. Ya le he dicho lo vulnerable que me siento cuando no veo. Pues ahí, en la camilla, nerviosa y sin ver, solo reconocí la voz del Dr. V. El anestesista, el Dr. A y la enfermera se me acercaron y se presentaron amable y tranquilamente. Me decían todo lo que iban a hacer y me calmaban. La otra enfermera me hacía preguntas y pareció molestarle que soy alérgica a la penicilina... luego de unos minutos de no encontrar mis venas, la enfermera amable me puso el no-sé-cómo-se-llama esa aguja que se siente como 30 cm dentro de la mano y que inyecta lo que necesiten dentro de uno. El Dr. A me puso la mascarilla de oxígeno y me dijo que respirara. Desperté y una voz de mujer me dijo "ya te operaron Rosario", sentí una mano en la cabeza y la voz del Dr. V diciéndome "todo salió bien", la enfermera me dijo que me llevarían a recuperación. No lo podía creer "Ya me operaron!?!?".

Me llevaron a otra sala, ya tenía el ojo derecho parchado, no lo podía abrir. No sé cuánto tiempo pasé ahí, pero escuchaba a los otros pacientes que llegaban a recuperarse. Tenía mucha sed y los labios muy secos. Pasó mucho tiempo, o eso sentí hasta que me preguntó la enfermera si estaba mareada, le dije que no y que ya me quería ir. Ya estaba desesperada. Me sacaron y lo único que quería era ponerme mis lentes, al menos ver con el ojo izquierdo. Mi madre me recibió preocupada y contenta. Me cambié y le dije que tenía mucha sed. Nadie me daba agua porque podía darme náuseas. Vi al Dr. V me dijo que todo había salido bien y que ya en la casa tomara agua, que al día siguiente nos veíamos para que me revisara. Decidió que de una vez me dieran las medicinas y yo nunca estuve más contenta de tomar medicinas, iba a poder tomar agua. No tenía dolor en el ojo, tenía desesperación y cansancio. El Dr. V le dijo a mi madre y a mi tía que no me quitaran el parche para ponerme las gotas, que eso mejor hasta el día siguiente. Nos fuimos.

Me sentía bien, pero cansada. Llegando a la casa comí un poco y me fui a dormir, no descansé porque tenía que ir al baño muy seguido. Las medicinas. El parche me estorbaba y quería quitármelo pero sabía que no podía hacerlo, era enorme, casi toda la parte derecha de la cara cubría. De noche pude dormir y descansar bien. A las 8am ya estaba mi tía de regreso para llevarme a la revisión.

Llegamos más tarde de lo que queríamos, esperamos nuestro turno y pasadas las 9am me llamó el Dr. V. Me quitó el parche y no podía abrir el ojo, estaban pegadas mi pestañas, él las separó, cuando lo abrí vi la luz, todo brillaba, del lado derecho. Me hizo unas pruebas, me revisó en la maquina donde siempre me revisan, llamó a otro joven Dr., estaban muy contentos, el Dr. V me decía que todo había salido muy bien, estaba realmente muy contento, me dijo que ni siquiera estaba inflamado, por dentro. Me llevó a la máquina de la granjita, esa donde ves una granjita a lo lejos y así miden tu graduación.

Todo había salido muy bien, "ahora a cuidarse!" me dijo el Dr. V mientras me daba instrucciones de cuidado y de aplicación de las gotas y medicinas. La semana próxima me va a hacer un estudio y unos días después me quita el punto. Tengo un punto dentro del ojo!! no se ve, no se siente, pero ahí está.

Es impresionante que solo con abrir el ojo derecho, veo. Veo con claridad, brillante, veo todo!!!

Lo que quedaba ahora era balancear mi vista hasta la próxima operación, que será en un mes o más. Con los lentes normales no veo nada bien así que tengo que usar un lente de contacto en el ojo izquierdo. Los lentes de contacto nunca fueron mis amigos, pero ahora, si quiero ver periféricamente tengo que usar uno. Desde el miércoles que lo tengo, ha sufrido más mi ojo izquierdo con el lente de contacto que el derecho con la operación. Nunca he sentido dolor o incomodidad más que por un segundo un día, en el ojo derecho, en cambio, el ojo izquierdo me duele por usar lente de contacto, ayer casi paniqueo porque no lo podía sacar y hoy, claro, amaneció un poco adolorido. Lo uso solo por unas horas para evitar que la córnea se hinche, pero aún así. Los lentes de contacto son del mal, si usted los usa, créame, vaya a por la cirugía refractiva de su conveniencia. Es una gran diferencia ver con solo abrir los ojos. Todavía no me acostumbro, pero está muy bonito !!!!!!!!!!!!

:D

Ya quiero la segunda operación! 

Monday, March 21, 2011

Laboratorio Médico Polanco y Chopo tu laboratorio de cabecera

(Laboratorios faileando cuando uno más los necesita)

Hoy es el día pre-operación. Es lunes y es el cumpleaños de Benito Juárez, ese héroe nacional al que quieren tanto que le celebran "su natalicio" (qué otro natalicio se celebra? pues nada más el del Niño Jesús no? de qué hablan!). Todo está cerrado, de esas veces en que la Ciudad es tan amablemente "vacía" y el tráfico no es inmenso y la gente anda tranquila en las calles. También los servicios médicos están cerrados, o "trabajan de medio tiempo", así que no se le ocurra tener una repentina urgencia médica de vida o muerte, mejor espere a que pase el día del cumpleaños de don Benito.

Tenía una llamada perdida de un número desconocido, además de un mensaje de texto, como nadie nunca me llama ni me textea, pues no soy como los propietarios de smartphones con muchos amigos que traen el teléfono en la mano hasta en el baño. Me di cuenta unos 15 minutos después de estos llamados, era el Dr. V diciéndome que mejor sí, que era requisito que me hicieran un electro para poder entrar a quirófano. Que le marco al instante:

yo: "Dr!! pero es que cómo?! hoy me hago el estudio!? y sí me lo dan? dónde qué?"
Dr. V: "Sí, ve al Chopo o a otros laboratorios y te lo imprimen ahi mismo, me los llevas mañana y ya todo listo y te opero, no hay problema, pero mejor sí hay que hacer ese electro"
yo: "ok! bueno, sí mañana nos vemos" *cuelga y evita ataque de pánico "resolviendo el asunto"*

Laboratorios Polanco! ellos son buenos y baratos no? mi mamá tiene una tarjeta de esas muy bonitas que te dan descuento ahí y me la dio, llamé y una amable señorita me contestó:

yo: "hola, necesito un electrocardiograma de urgencia, o sea que me lo hagan ahorita porque mañana me operan, a dónde puedo ir?"
MujerLP: "sí, no necesita cita para ese estudio, llegue 15 min antes y dígales que necesita los resultados hoy mismo, tal vez se los dan sin interpretación pero sí se los dan. Mire en la sucursal que le queda más cerca cierran a las 2pm"
yo: "gracias! voy para allá"

Entonces me vestí en 1 minuto, porque seguía en pijama, mi papá me iba a acompañar y salimos de la casa por ahí de la 1:20pm. La sucursal Plaza Inn está muy cerca de mi casa, así que dije, no habrá ningún problema, y respiré enyoguisadamente. Llegando a la sucursal, la grosera señorita del mostrador me dijo "uy no, ya no hay nadie que lo haga, se fueron a la 1.30" como si yo tuviera que saberlo!!! y le expliqué que justo había hablado y que me dijeron que era hasta las 2, que esto era una emergencia y ella solo me dijo que no y que tendría que hablar al call center para ver si en algún lugar me lo podían hacer, entonces le dije que me prestara su teléfono, torció la boca y marcó ella misma hasta que un humano me contestara, una amable señorita me contestó y lo único que me dijo era que no, pues que hoy era de medio día y que los servicios se cierran media hora antes de la hora de cierre, que no había lugar donde me pudieran examinar.
Habíamos visto unos Laboratorios el Chopo en la entrada, pero muy cerrados ellos. De salida, marqué al teléfono que tenían ahí, una amable señorita me hizo esperar varios minutos-Amigo-de-Telcel y finalmente me dijo que no, que ya ninguna sucursal de la ciudad me podría examinar porque habían cerrado a las 12.30, que si no, con todo gusto, pero que mañana, "con confianza" nomás faltó.

*evita ataque de pánico 2 por no haber "resuelto el asunto" llamándole al Dr.*

yo: "Dr. es que nadie me quiere hacer el electro porque todos ya cerraron"
Dr. "Ah bueno, entonces mañana en el Hospital, yo te paso antes..."
yo: "entonces nos vemos en Medicina Interna o en Córnea" (mi lenguaje medicinal ha aumentado, pff si ya hasta siento que entiendo Grey's mejor)
Dr:: "ah en córnea sí ahí nos vemos, yo llego temprano"

Tomamos un taxi de regreso a la casa y pensé que la ciudad me recordaba a una otra, como si no fuera "mi ciudad" sino una de vacaciones en la que había pocos coches, mucho sol y el cielo azul.


Friday, March 18, 2011

Encierro pre-operatorio 1

Hoy viernes fui a mi cita pre-operatoria y el Dr. V me revisó y me dijo que todo estaba muy bien y que el martes me operaba. Yo con una recién estrenada dermatitis nerviosa (más bien emocional) en la cara, sobre todo en el lado izquierdo, en el hueso donde está la ceja (interpretaciones mágico-naturales?), le pedí ayuda al respecto y él me recetó una coqueta pomada que, sí está haciendo muy bien su trabajo, pero "ah! cómo brilla!". Por eso y porque ando muy malita de mis aprehensiones decidí guardarme de aquí a la operación por aquello del "vayadarmiunaire" y para mejorar el aspecto (e hinchazón) de mi piel facial, hasta me sentía Cuasi, con un poco de dramatismo pues pero me hice reír yo misma (Foreveralone).

En este mi encierro, además de tener la cara brillosa de unguentos de alto espectro, decidí tratar ésta receta* porque me pareció muy feliz y fácil. El resultado fue mantequilla escurriendo en el plato del microondas y humo 80ero saliendo del mismo

:D

Claramente el microondas y yo no podemos "hornear" juntos, así que, agregué cocoa en polvo, batí de nuevo y horneé a 180ªC por unos 60minutos en una charola de cupcakes en el horno (porque como toda casa mexicana, el horno de la estufa está lleno de utensilios de cocina y si acaso se usa en navidades WTF).

El resultado fue este:



SON DIOOOOOOOOOOOOSSS!!!!! Si existe la Gloria, son estos cupcakes. Son casi como un brownie, pero 1000000 de veces mejor!!! Son esponjosos, aterciopelados, chocolatosos pero no empalagosos, son lo mejor de la vida! y son tan fáciles de hacer. Oh por dios! Los amo sin control y más con la crema batida, estándar el blanco y con mermelada de zarzamora el otro.


* Yo usé batidora eléctrica, no la mano-pala como los muchachos de Sorted, y azúcar mascabado. 

Saturday, March 5, 2011

Episodio: Hoyos en el iris. (La importancia de VER III)

Fui al Hospital a que mi Dr. me hiciera un par de hoyos en cada iris. Me explicó la semana pasada que eran necesarios para que, con el lente fáquico dentro del ojo, no se produjera presión alta y eventualmente glaucoma. Los hoyos en el iris se tienen que hacer con láser y a eso fui el jueves por la mañana.

Al llegar, el Dr. V le dio a mi tía unas gotas que tenía que ponerme cada 10 minutos, 3 veces en total y manteniendo los ojos cerrados todo el tiempo. Esperar junto a ella en la sala de espera con los ojos cerrados fue el inicio de una sensación aespacial y sobre todo, vulnerable. No podía ver, nada, solo oía a los niños gritar y correr, voces adultas sin palabras claras. Cuando mi tía no me decía nada, yo sentía que estaba sola, en esa gran sala de espera, como si en el centro estuviera yo y solo oyera esos sonidos, un poco lejanos. El "silencio" nunca duró más de un minuto seguramente, siempre estamos platicando algo y riéndonos, pero anque fuera un segundo, la imposibilidad de abrir los ojos me resultaba inquitante.

Cuando pasó el tiempo de las 3 gotas, mi tía me llevó con el Dr. V, todavía no podía abrir los ojos y torpemente caminé de su brazo. Me pegué en una de las bancas de la sala de espera y temí chocar con algo o alguien cada paso que di. El Dr. me revisó, dijo que todo estaba bien, "vamos al láser" y le seguí, ya con los ojos abiertos, pero viendo igual de borroso como veo sin mis lentes. Mejor que nada.

Entramos al espacio del láser. Le pregunté si me iba a doler y si tardaría mucho, es que luego del láser de los hoyos de la retina, tengo miedo. El Dr. V me dijo que sí, iba a dolor un poco y el tiempo dependería del grosor de mi iris. Calibró la máquina y empezamos. Con la cara recargada en la máquina, el Dr. V sostenía mi párpado derecho ligeramente mientras, a través del aparato veía mi ojo y disparaba el láser. Cuando me decía "no te muevas" venía el disparo. Fueron varios en cada ojo, los primeros dolieron más que los que le seguían. Aún con anestesia, los procedimientos en los ojos duelen, son sensaciones tan raras como indescriptibles. Pareciera un ligazo en el ojo, pero no lo es, es adentro y más presiso. Si alguna vez te has dado un ligazo en la mano, imagina ese dolor 10 veces más y adentro del ojo. Sentía desesperación y como me sudaban las manos, dejaba de respirar para no moverme y que terminara rápido. Cuando terminamos, descansé un par de minutos. Los ojos adoloridos, como si me los hubieran aplastado, un tanto hinchados, pero listos para la operación. Veía borroso, como hoy veo cuando no me he puesto los lentes, pero además veía opaco, como si tuviera empañados los ojos.

Regresamos al consultorio y el Dr. V me puso unas gotas, me revisó otra vez y me dijo que ya había un lente de mi medida, que cuándo me quería operar.

*pausa, de verdad esto está sucediendo?!!*

Todo depende de los análisis preoperatorios, dijo y escribió la orden para que me los hicieran y además la orden de cirujía. Establecimos la fecha y así, un tanto adolorida, viendo "sin los niveles ajustados" y desenfocado, sali del hospital contenta.

Al día siguiente regresamos, los análisis preoperatorios y la consulta con el médico internista tenían que hacerse lo más rápido posible. Todavía "era de noche" cuando llegamos al Hospital. Para las 8:30am ya había entregado 100ml de pipí y 3 tubos de sangre al Laboratorio. Entonces ya veía normal, lo borroso y opaco se fue quitando, sobre todo, desde la madgrugada en que me preparaba para regresar al Hospital. Cada 4 hrs me pongo dos tipos de gotas, para desinflamar y no sé para qué más.

La espera fue larga para ver al internista, cuando me llamó, era una mujer malencarada y monosilábica. Tomó mi presión con la delicadeza con la que un carnicero maneja un pedazo de carne, escuchó mi corazón y pulmones y me mandó a la casa. "Todo salió bien, sí, es todo".

Ahora ya sé que todo está listo y en un par de semanas regresaré para la primera operación. Hoy los ojos ya no me duelen.

:D

Wednesday, February 23, 2011

Mi primer ultrasonido o la importancia de ver II

Ayer, el doctor de manos perfumadas con clásico "olor a señor" metió un lente a mi ojo y le puso un poco de agua, previamente me había puesto una gota en cada ojo de la anestesia más ardorosa que me han puesto desde que entré por primera vez al Hospital, no sé si era diferente, pero sí que ardió más y adormeció más. Con el lente-alberca en el ojo, y mientras el doctor pasaba una cosa que no vi, por obvias razones, acostada contenía la respiración para no moverme y también, para no hiperventilar y moverme y tener que empezar todo otra vez. La idea de saber que uno de esos lentes estará dentro de mi ojo por apenas unos segundos ha registrado una reacción inmediata en mi ser. Apenas sé o intuyo que esto pasará, empiezo a temblar, ligeramente pero constante, como cuando uno tiene tanto frío que tiembla sin parar, un poco pero mucho. Todo es culpa de la primera "intervención" con láser que tuve, que contaré en otro post.

El ultrasonido no duró más de 5 minutos. El doctor me deseó suerte y me mandó a ver "a mi médico". Cruzamos el pasillo, lleno de gente esperando y como se hace, esperamos a que me llamara el y/o la dr(a).
Esperaba tener la consulta con un doc que la Dra. M me había dicho me iba a dejar a cargo, pero resultó uno nuevo, fue amable y así empezó la consulta que he esperado los últimos meses.

El Dr. V me dijo que viendo mis estudios con la Dra. M ya conoce mi caso y que con el ultrasonido vemos que sí, que sí hay espacio suficiente entre el iris y el cristalino para que un lente pueda vivir dentro de cada uno de mis ojos y entonces, olvidar la miopía que tengo. Lo dijo muy amablemente, tranquilo y seguro.


*pausa de incredulidad*


*parpadeo incrédulo*


*creo que voy a llorar!!*


Entonces sí?!?, se puede!? le pregunté con la voz más nerviosa que tengo. "Sí, no hay ningún problema, mira ahora vamos a mandar el láser para los hoyos en el iris que se tienen que hacer para que no suba la presión del ojo luego de poner el lente y según tu graduación, yo creo que sí tienen lentes en el depósito en México, si no, se tardan como un mes en llegar de Suiza. Sí sabes cómo es el procedimiento no? te dijo la Dra. M...".


*cara de idiota incrédula y pausa incrédula de nuevo*


"Sí, pero es que (le conté brevemente lo sucedido) y pues ya no sé y...", y con la incredulidad, el sin maquillaje, la desvelada, los ojos anestesiados, el final del periodo y el susto, me debí haber visto más pálida que el fondo de Google, el Dr. V me dijo "muy seguro de sus palabras" que no había problema, que todo podía salir bien y que muchos pacientes y que no sé qué y yo empecé a sonreír y sentí la más grande felicidad en el corazón que he sentido en mucho tiempo.

Apenas empieza de verdad la lucha por la buena vista. Ahora tengo que regresar el jueves para que mi nuevo Dr. me haga un par de hoyos en cada iris. (WHAT! de qué se trata esto, al principio me cerraron los hoyos de las retinas, ahora me harán hoyos?) y luego los examenes pre operatorios y esperar que lleguen los lentes y :D

Me gusta mucho que, googleando al Dr. V, lo primero que aparezca sea que concluyó una campaña oftalmológica altruista y que haya fotos donde salga él mismo. Siempre confio más en la gente googleable que en la que no. El Dr. V es amable y tranquilo, y no se va a ir del Hospital en un año.